Consejos de Desafiando la diabetes

El programa Desafiando la diabetes viajó por todo el país pidiendo a las personas que cuenten sus historias sobre cómo es vivir con diabetes tipo 2. Conocimos vuestras dificultades y los logros que habéis alcanzado y nos conmovió vuestra dedicación para manejar la enfermedad.

Se identificaron los desafíos frecuentes como comer de manera saludable, hacer ejercicio, cumplir con tu plan de tratamiento y afrontar la enfermedad.

Lee nuestros consejos a continuación que te ayudarán a enfrentar directamente estos desafíos y comparte una foto, historia o video para que podamos ver tu progreso.

Recuerda hablar con tu médico antes de hacer cualquier cambio a tu plan de tratamiento individualizado y descarga el folleto completo aquí.

  • Alimentación saludable Haciendo ejercicio Cumpliendo con un plan de tratamiento Afrontando la enfermedad Tu equipo de apoyo

    La alimentación saludable es una parte importante para manejar la diabetes y alcanzar su meta de A1C, pero puede ser muy exigente.

    • Planifica con anticipación: Planifica con anticipación: Intenta planificar tus comidas de toda la semana y escribe tu lista de compras con anticipación. Si te resulta difícil cocinar al volver del trabajo, intenta dedicar una noche a preparar tus comidas para tener platos saludables listos para comer.
    • Elige opciones saludables: Elige opciones saludables: Si tu alimento o bebida favoritos no son saludables, un cambio simple puede satisfacer tus antojos y mantenerte por el buen camino. Saltea las papas fritas y come trozos de col rizada en su lugar. Cambia el helado por yogur griego natural helado con bajo contenido de grasa o elige agua con gas y limón fresco en lugar de un refresco.
    • Dale sabor a tus comidas: ¡Comer sanamente no es necesariamente aburrido! Para añadir sabor, utiliza especias sin sal o hierbas como albahaca seca, comino, chile en polvo y pimienta de cayena. Encontrar las formas de disfrutar de tus alimentos puede hacer que te resulte más fácil mantener una dieta saludable. Y no olvides hacer clic aquí para obtener más recetas nutritivas.
    • Prepárate para las bajas: Muchas personas con diabetes conocen la importancia de controlar el nivel alto de glucosa sanguínea, pero quizá desconozcan que el nivel de glucosa sanguínea también puede descender mucho (conocido como hipoglucemia). La hipoglucemia puede provocarse por determinados medicamentos contra la diabetes, la omisión de comidas o ejercitarse de forma excesiva. Colabora con tu médico para saber si estás en riesgo de tener hipoglucemia y cuáles son los síntomas, y recuerda tener siempre a mano algunas fuentes de azúcar de acción rápida en caso de que tu glucosa sanguínea baje demasiado. Considera el jugo de frutas (alrededor de 4 onzas o ½ taza) o caramelos duros (consulta el paquete para determinar cuántos consumir).

    Estar activo es una parte fundamental de tu plan de control de la diabetes, pero comenzar una rutina de ejercicios a veces puede ser intimidante. Recuerda hablar con tu médico antes de comenzar o modificar una rutina de ejercicios.

    • Haz cambios pequeños: Da un paso a la vez (literalmente) añadiendo mayor actividad física gradualmente a tu día. Puedes comenzar usando las escaleras en lugar del ascensor o hacer una caminata corta alrededor de la cuadra después de cenar.
    • Trabaja en equipo: Hacer ejercicio junto con un amigo o una pareja puede hacer que el ejercicio resulte divertido, y hacer un plan con alguien puede ayudarte a cumplir con tu compromiso de tus metas de ejercicio. Es una manera fantástica de mantenerse motivados y alentarse uno a otro para seguir haciéndolo.
    • Aprovecha al máximo tu rutina diaria: Encontrar un momento para hacer ejercicio puede ser difícil. Pero hay algunas opciones simples que pueden ayudarte a mantenerte en movimiento durante el día. Ten un juego de pesas livianas junto al sillón y tómate cinco minutos para hacer una rápida serie de repeticiones entre tus actividades. O mientras estás trabajando, haz estiramientos en tu escritorio y programa reuniones de caminata con tus colegas.
    • Usa el tiempo que tengas: Comprometerse a hacer ejercicio regularmente es importante, pero no es necesario asistir a clases de ejercicios o tener una membresía en un gimnasio para mantenerse en movimiento; haz todo lo que puedas para introducir más actividad durante el día. En lugar de llevar todo al piso de arriba de una vez, haz varios viajes. También puedes elegir un lugar para estacionarte en el extremo más alejado del estacionamiento cuando vas de compras para caminar más.

    Mantener un control de los diferentes aspectos de tu plan de tratamiento, como la dieta, el ejercicio y tomar medicamentos (si se recetaron), puede ser abrumador. Pero ser consistente y formar hábitos saludables puede facilitar las cosas.

    • Cada persona es diferente: Tu plan de tratamiento es personalizado, de manera que puedes hablar con tu médico para asegurarte de que se adapte a tus necesidades. Esto puede ayudarte a formar hábitos buenos que harán que te resulte más fácil cumplir con tu plan.
    • Comienza una rutina: Si tu médico te ha recetado medicamentos, es posible que te cueste recordar tomarlos. Usar un pastillero o programar recordatorios en su teléfono puede ser útil. O bien, si a menudo te olvidas de medir tu glucosa sanguínea, ten un medidor en la cocina para que puedas realizar fácilmente la medición antes y después de las comidas.
    • Establece tu meta de A1C: Tu nivel de A1C (promedio de la glucosa sanguínea durante los últimos 2 a 3 meses) es necesario para ayudarte a ti y a tu médico a comprender qué tan bien está funcionando tu plan de manejo. En la próxima cita, pregunta acerca de tu A1C y colabora con tu médico para establecer y alcanzar tu meta personal.
    • Conoce tus valores: Además de que tu médico te controle el nivel de A1C, también debes medirte la glucosa sanguínea según lo recomendado por el médico. La medición de tu glucosa sanguínea con un medidor te muestra el nivel de tu glucosa sanguínea en ese momento. Asegúrate de preguntarle a tu médico con qué frecuencia debes medirte la glucosa sanguínea y cuáles deben ser los valores deseados.

    Estas son algunas herramientas que pueden ayudarte a llevar un registro de los valores de A1C y del nivel de glucosa sanguínea que obtuviste en los autocontroles. Después de cada cita con el médico, usa esta tabla para llevar un registro de tu valor de A1C y tu meta.

    Esta tabla te ayudará a monitorear tus niveles de glucosa sanguínea diarios. Llévala contigo a la próxima cita con el médico.

    El manejo de la diabetes tipo 2 tiene sus altibajos, lo que puede hacer que resulte difícil seguir bien el plan de manejo.

    • Construye un sistema de apoyo: Ya sea tu médico, un familiar o un amigo, rodéate de personas que puedan apoyarte cuando lo necesites y celebrar cuando alcances una meta. Saber que no estás solo y que tienes un sistema que te apoya puede marcar una gran diferencia.
    • Involúcrate: A veces las mejores personas con quienes hablar son aquellas que han experimentado personalmente los desafíos que tú estás enfrentando. Considera involucrarte en la comunidad diabética local para conocer a otras personas que pueden ayudar a motivarte.
    • Establece metas fáciles de manejar: Hay mucho para pensar cuando se controla la diabetes tipo 2, de manera que debes establecer metas pequeñas y alcanzables para que resulte menos abrumador seguir bien el tratamiento. Por ejemplo, si tienes como objetivo bajar de peso, mantente activo. Puedes empezar de a poco saliendo a caminar después de la cena.
    • Prémiate: Celebra cada éxito, aunque sea pequeño. Si cocinaste una comida saludable, fuiste al gimnasio o notaste una disminución en tu A1C, reconoce tu progreso. Prémiate con algo que disfrutes hacer, como salir una noche o relajarte en tu hogar con un libro nuevo. Si tienes un contratiempo, recuerda que tendrás la oportunidad de volver al camino correcto. Además recuerda que la diabetes es una enfermedad progresiva, así que no te desanimes si tu médico debe cambiar tu plan de tratamiento con el tiempo.

    Si estás apoyando a un familiar, amigo o ser querido con el control de la diabetes tipo 2, desempeñas un papel importante.

    • Infórmate: Aprende lo más posible sobre la enfermedad, para que puedas ayudar a tu ser querido a tomar decisiones informadas. Pregunta a su médico acerca de libros útiles, grupos de apoyo, sitios web y foros en línea para comprender mejor lo que está sufriendo tu ser querido.
    • Sé un buen oyente: Permitir que tu ser querido confíe en ti puede marcar la diferencia. Estate presente para celebrar sus éxitos y para apoyarlo cuando tenga problemas. Asegúrate de preguntarle también qué tipo de ayuda y apoyo necesita.
    • Haced juntos los cambios en el estilo de vida: Las personas con diabetes pueden sentirse solas cuando tienen que preparar una comida saludable aparte o hacer ejercicio solas. Encuentra algunas recetas nutritivas que podáis cocinar y disfrutar juntos, o programa caminatas de forma regular con tu ser querido para ayudarlo a mantenerse motivado.
    • Sé parte de su equipo: Los amigos, familiares y médicos son parte del equipo de cuidados de la salud de tu ser querido. Pregunta a tu ser querido cómo puedes apoyarlo y ofrécete a asistir a las citas con el médico cuando sea posible para poder ayudarlo a cumplir con su plan de tratamiento en el hogar.